jueves, 5 de mayo de 2011

Es muy muy sencillo...

Con eso de que ya viene el 10 de mayo he visto mucho movimiento al respecto en las redes sociales. Sugerencias de regalos, formas de festejar, lugares a dónde ir... en fin, una lista de "gaste con nosotros y dele a mamá un caro regalo que la haga sentir querida", cuando hacer feliz a mamá no cuesta... al menos no dinero.

Cuando mis hermanos y yo éramos pequeños el festejo del día de la madre en mi familia era más motivo de estrés que de entusiasmo. Eso de partirse en 3 para ir a distintos festivales, los tiraderos en la casa por la comida para la "festejada" y, para rematar, el mero día 10: asueto, ¿por qué no?, para que mi madre batallara con sus monstruos en casa.

Recuerdo que Teté solía decir que el festejo perfecto sería: hijos en la escuela, como cualquier otro día, pedir o comprar comida, comer en platos desechables y darle un día libre de cosas de la casa.

Ahora la entiendo. Lenta pero segura... nomás me tomó 30 años (ahá...) darme cuenta de qué hablaba.

Así que unas sugerencias para los que quieran consentirnos en "nuestro día" (entrar en el tema de festejar o no festejar daría para otro post, así que lo dejaré ahí... por ahora...).

LISTA DE COSAS QUE HARÍAN MUY FELIZ A MAMÁ:

- Levantarnos después de las 8 am.

- Que nos hagan el desayuno, nada elegante, ni elaborado. El mismo huevo que prepara una en las mañanas, pero coconado por otro chef.

- Desayuno, comida y cena sentadas, sin interrupciones.

- Podernos tomar el tiempo de cuando solteras para arreglarnos (¡qué manera de perfeccionar la técnica de estar lista en 30 minutos!)

- Para quienes tienen bebé: una noche sin tener que despertar a atenderlo... uff uff uff y recontra uff.

- Un día entero sin atender a los "mamaaa mamaaa mamaaa", que alguien más entre al quite con un "deja... yo atiendo".

- No tener que hacer de comer, ni levantar la cocina. Ni poner la mesa (jaja) Osea nada, nada, pero de veras nada.

- Una ducha decente, y no el regaderazo de 5 minutos así como remojo de perro callejero bajo la lluvia.

- Ver algún programa de televisión (que no sea el noticiero de Joaquín) o película de nuestra elección. Sin pausas.

- Irnos a la cama a las 10 pm.

La lista podría continuar...

Pues ¡finta! Es verdad que esas cosas nos complacerían mucho. Pero nos encanta hacerlas. Esa es nuestra chamba. Se vuelve cansado en ocasiones, no lo negamos, pero nos llena el alma servir así. Al final de cuentas para eso está diseñada la mujer... para servir con y por amor.

No espero regalos. Ni siquiera un gracias. De verdad. Me doy por bien pagada con el "te queyo mami" y beso de mi Bicho y la cara de mi Mariana cuando aplaude porque le canto el "bravo, bravo, bravo, bravísimo, bravo". Eso sí que como anuncio de MasterCard, no tiene precio.

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